[VÍDEO] Cómo la asistencia virtual me ayudó a salir de mis bloqueos.

[VÍDEO] Cómo la asistencia virtual me ayudó a salir de mis bloqueos.

 

A lo largo de los últimos dos años, la decisión de reinventarme como asistente virtual, me ha llevado por un intenso camino de aprendizajes que me costaría resumir en un sólo post.

Sin embargo, en este vídeo, quiero contarte algunas pinceladas de mi historia y explicarte cómo la asistencia virtual me ayudó a salir de mi bloqueo profesional.

PERIODISTA EN APUROS

En 2013 decidí hacerme emprendedora y trabajar con mi propio proyecto en internet.

Mi trabajo como periodista ya no me llenaba y me encontraba en un punto profesional de bloqueo y falta de motivación total.

Ahora se que aquel vació se debía a que no me encontraba en mi contexto, en mi hábitat natural.

Ahora también sé que eso que buscaba, el traje que encajaba conmigo a la perfección se llamaba emprendimiento.

Lo que experimente en aquella época quizás te suene: apatía, desilusión y falta de chispa que se colaban más allá de la vida profesional.

Lo habrás oído y leído en cientos de sitios pero todos coincidimos en que levantarnos cada mañana para ir a trabajar a un lugar que sientes ya no te pertenece, es algo que te va apagando poco a poco.

Y y no quería apagarme, quería brillar y sentir esa luz interna más que nunca en mi vida.

Llevaba mucho tiempo desoyendo a esa voz interior que me decía que debía estar en otro sitio donde me esperaba todo un universo de posibilidades.

Tuve que atravesar muchas creencias limitantes hasta llegar a la determinación de que no quería más trabajos como los que había tenido hasta el momento.

Entonces cambié esa certeza por una posibilidad aún rodeada de porqués. Sin embargo, dentro de esas dudas, me sentía completamente segura de que este era el camino que quería tomar.

ME LANZO A LA PISCINA EMPRENDEDORA

En 2013 doy el paso y me lanzo a  emprender desde casa creando un proyecto llamado Universo Flow. Una pantalla delante y mil ideas en la cabeza me dan la bienvenida a mi nueva etapa.

Recuerdo, sobre todo, las inmensas ganas de expresar todo lo que llevaba tanto tiempo tomando forma en mi interior.

El estilo de mi escritura, por entonces, tenía mucho más que ver con lo terapéutico que con el marketing, palabra con la que no conectaba en absloluto.

Y, de este modo, termine desarrollando un blog a medio camino entre un negocio digital y un blog personal sin que llegara a ser del todo ni uno ni otro.

Al principio todo es muy abierto, las ideas son inconexas. Hay muchas dudas y caminos a tu alrededor y mil maneras de formarse.

A mi proyecto lo mató el exceso de creatividad.

  • Demasiadas ideas llevan a falta de foco.
  • Falta de foco lleva a problemas de organización.
  • Mucho conocimiento e inspiración sin un plan verdadero plan de acción lleva al inmovilismo.
  • Si riegas todo esto con creencias limitantes: falta de confianza en mi misma y dificultad para poner un precio justo a mis servicios, obtienes como resultado: el síndrome del emprendedor quemado.

Al final, todo esto terminó llevándome asentir un gran  vació creativo: ya no sabía sobre qué escribir porque sentía que lo que hablaba ya no lo practicaba en mi misma.

En mi proyecto hablaba de vida slow, minimalismo y equilibrio, una filosofía en la que creo y con la que me identifico profundamente pero el estrés y presión que puse en mi misma, me impedían disfrutar. 

¡Con el síndrome del impostor hemos topado!

Cuando llegó el síndrome del impostor y me vi en dirección contraria a la que yo misma recomendaba a mis lectoras, supe que había llegado el momento de cambiar.

Alguien, al otro lado del chat, me dio la respuesta.

GUARDAESPALDAS DE UN NÓMADA DIGITAL

Y en mitad de esta tormenta, Antonio G. – un nómada digital que quiere iniciar una vuelta al mundo con su negocio en la mochila – me comenta que está realizando un proceso de selección, para encontrar a alguien en quien delegar algunas tareas, relacionadas con la gestión del correo y las redes sociales.

Iban a ser pocas horas al día y, mientras tanto, podría encontrar la manera de reflotar mi “universo”.

Unos días después, ya estaba dentro de su bandeja de entrada siendo testigo en primera fila de cómo se desarrolla un negocio knowmada en unas circunstancias totalmente opuestas a aquellas que había experimentando en mis años como periodista:

  • Un trabajo deslocalizado con una persona que cambia casi cada semana de país a la que nunca has visto.
  • Un proyecto que crece sin parar en el que desde el minuto cero confían en mi criterio y me invitan a tener iniciativa.
  • Una comunidad a su alrededor que nos escribe contando su historia y reflejando una mentalidad knowmada creciente que se extiende en muchos puntos del planeta.
  • Un entorno de trabajo sin competencia donde alguien que vende algo muy similar a lo tuyo es tu colaborador no tu enemigo.
  • Una forma de trabajar que pide a gritos disolver ciertas creencias limitantes que traía incorporadas y que enseguida me lleva a actuar sin miedo a equivocarme.
  • Mucha acción y mucha salida “obligatoria” de mi zona de confort que conduce a más y más seguridad a medida que la practica aumenta.
  • Una necesidad urgente de aplicar métodos de organización y productividad para poder realizar mi trabajo con efectividad.

Los anteriores puntos resumen mi paso y aprendizajes por Inteligencia Viajera.

No te diré que fue fácil ni que no hubo obstáculos en el camino porque te mentiría.

En este etapa también hice muchas cosas mal que me llevaron a aprender incluso mucho más que las buenas.

  • Experimenté junto a Antonio las dificultades de comunicación que conlleva el trabajar en remoto, pero lo resolvimos con un “pacto de sinceridad” que siempre cumplimos, para lo bueno y para lo malo.
  • Tuve que lidiar con situaciones complicadas en momentos en que debía realizar tareas que me resultaban difíciles  como realizar facturas, pero siempre salió bien y comprendí lo necesario que es cambiar nuestras propias etiquetas.
  • Me sentí desbordada y estresada en ocasiones pero esto me llevo a aprender y aplicarme mucho más en mi sistema de organización y traer a mi vida un hábito que, actualmente, me hace trabajar con mucha más calma que la que he tenido el resto de mi vida.

Durante esta viaje en el mundo de la asistencia, comencé a trabajar con otras personas como Álvaro de Autorrealizarte, Lucía de Sencillez Plena o Ángel de Ángel,s Guitar.

Todos ellos me hicieron aprender más, acercarme al mundo de la delegación desde distintas perspectivas y contribuyeron en mayor o menor medida, al nacimiento de Colaboración Knowmada.

Ahora estoy delante de un nuevo capítulo aún por escribir y, me siento por fin, en casa.

He tardado 4 años en encontrar mi traje pero las experiencias que viví por el camino fueron el hilo y la tela que dieron forma a este vestido. Sin ellos este proyecto no existiría.

Ahora te toca a ti empezar a diseñar tu traje digital. Quizás diseñes una manga y pases meses hasta pasar a la siguiente.

Quizás construyas todo el traje en menos tiempo del que esperabas. De un modo u otro, cuanto antes empieces antes lo terminarás pero, sobre todo, no te olvides de disfrutar el camino.

Si mientras diseñas tu nuevo plan laboral me necesitas, ya sabes donde me tienes 😉

Puedes dejarme todas tus dudas y sugerencias en los comentarios y responderé encantada.

 

 

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