Un pacto de honestidad.

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diario blog (6)

Desde 2017 llevo hablando con mis alumnas del famoso pacto de honestidad.

Si te has formado en la escuela me habrás oído contar, una y otra vez, ejemplos propios en los que habiéndome encontrado con un bloqueo en mi trabajo como asistente, el pacto de honestidad me ha salvado.

¿Y qué es eso del pacto de honestidad? Pues es un acuerdo no escrito que propones a tu cliente al empezar.

Simplemente le dices, «para que esto funcione necesitamos ser honestos y comunicativos el uno con el otro. Prometo compartir contigo mis sensaciones si, en algún momento, siento que algo no va bien y te propongo hacer lo mismo».

Decidí que haría esto con todos mis clientes cuando llevaba solo tres meses trabajando como asistente.

Día tras día me decía a mi misma que debía estar a la altura, que no importaba sobrepasarme en las horas, que tenía que demostrar a mi cliente que era la persona adecuada.

Durante tres meses, incapaz de expresar mis necesidades, con poca confianza en mí misma, estuve trabajando más de lo que habíamos acordado, con una permanente sensación de estar en deuda y, por supuesto, sin que mi cliente supiera nada.

Lógicamente, en cuanto me decidí a comunicárselo quedó muy sorprendido e inmediatamente acordamos ese pacto de honestidad.

Ese momento de sincerarme lo cambió todo. Mi cliente fue amable, comprensivo y empático.

Es muy posible que tus clientes también lo sean, si hablas amablemente y desde el corazón.

Cosas que aprendí de esta experiencia:

Tu cliente no es adivino.

Debes indicarle si las horas están bien estimadas o no. Si ambos sois nuevos en esto, es posible que haya un mal cálculo y que se resuelva en cuanto lo habléis.

No estás en deuda con tu cliente o clienta. Simplemente estáis colaborando porque ambos así lo deseáis.

No debes sentir apuro por expresar cómo te sientes. Solo así funcionará.

¿Has tenido alguna experiencia en la que sentías que algo no funcionaba y no te has atrevido a comunicarlo?

¿Practicas con tus clientes el pacto de honestidad?

¿Te sientes en deuda con tus clientes o con mucho temor a defraudarles?

¿Trabajas más horas de las estimadas y no dices nada?

Te leo en comentarios.

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